Lo sabías todo de mi y ahora que me invade tu ausencia
te echo mas de menos mas que nunca, madre.
Todavía siento tu voz y tus palabras .
A menudo imagino que estas aquí todavía a mi lado
pero sin darme cuenta me llega el frio de tu distancia.
Te siento, te veo y te toco con estas manos llenas de recuerdos
y me pregunto que estarás haciendo ahora.
Ahora comprendo que lejos están aquellos momentos
¡¡ Que pronto ha pasado todo entre tu y yo¡¡
¡Que largo fue el camino y que cortas fueron tus canciones ¡¡
Recuerdo cuando empezabas a cantármelas y yo me quedaba dormido como un cachorrillo
entre tus brazos mientras sentía tus labios sobre mis mejillas.
Ya no hay lagrimas, ya no quedan palabras solo aquellas cancioncillas
que me susurrabas cuando lloraba por nada.
Aunque ahora estés tan lejos todavía puedo escuchar tus rezos y tus oraciones.
Cuando era niño no lo entendía y me reía.
Ahora solo de pensarlo se me eriza la piel y se me encharcan los ojos.
Muchas veces me pregunto que le pedías a Santa Gema.
Nunca me interesó pero ahora que veo el final del camino oigo tu voz
en el pie de mi cama.
Solos tu y yo como entonces.

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