Hay un lugar muy dentro de mi que esta escondido en un bosque perdido en
medio de unas montañas escarpadas y erosionadas por el agua y el viento quemado
de cientos de vidas.
No conozco muy bien el camino pero solo tengo que cerrar los ojos y pincharme el corazón
para llegar hasta él en un instante.
Es el rincón donde encuentro al niño, al anciano, al solitario y a todos los que fui, soy y seré.
Es un lugar acogedor pero tan extraño que con solo pensarlo se me encoge el estomago.
Hay un camino polvoriento y serpenteante que me lleva por borde de un río tranquilo y estrecho lleno de
romeros y bojes que me van rozando mientras respiro su dulce perfume.
Cuando estoy en ese lugar, no existen las preocupaciones, no hay necesidades, no falta ni sobra nada.
Solo estoy yo y yo.
Uno aquí y otro allí, el de aquí perdido y desorientado y el de allí tranquilo y seguro.
Entre la maleza de esa naturaleza esta mi refugio, mis recuerdos de miles de años. Es el lugar donde todo empieza y donde todo acaba, es el lugar donde esta mi sabiduría, mi esencia ancestral.
Creo que todos tenemos un paraje parecido en algún rincón de nuestra mente o de nuestra alma donde nos refugiamos y conectamos con nuestras experiencias pasadas y les pedimos consejo y permiso aunque al volver aquí volvamos a cambiar de opinión como casi siempre.

2 Comentarios

  1. Elora 3 septiembre, 2016 at 18:21

    The abitliy to think like that shows you’re an expert

    1. admin - Site Author 5 septiembre, 2016 at 12:20

      thanks my friend, im pleased to meet you through your words.

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