Ahora mismo mientras escribo estas lineas estoy en un atasco monumental en medio de una carretera de la China profunda.
Llueve cruelmente y el agua repica en los cristales del coche como si quisiera romperlos impunemente.
Es de noche, muy de noche, el cielo esta negro me cuesta encontrar una metáfora para definir su oscuridad.
Cuando llueve en estas tierras lo hace de una manera salvaje y feroz, esta sensación me paraliza , quizás será porque en mis recuerdos de niño no habían tormentas chinas.
No hay visibilidad pero unas sirenas y unas luces al fondo entre el amasijo de coches y camiones huelen a tragedia.
En esta parte del mundo hasta las tragedias huelen diferente, nadie se inmuta,  llegas a no sentir nada.
El chófer que hay a mi lado ni pestañea, habla desde su móvil  despreocupadamente a pesar de que si no se arregla este entuerto en quince o veinte minutos, perderé mi avión de regreso a España.
Quedarme atrapado por la lluvia en un día tan negro y mustio como este no es la primera vez  aunque presiento que no será la ultima. Estoy cansado de darle vueltas a la tierra y sobre todo de darle vueltas a la cara oculta de la luna y de la nada.
Ya es demasiado tiempo, demasiados kilómetros, demasiadas huidas.
Si ,otra vez aquí de viaje, me dice mi voz interior, parece que estoy llegando pero siempre estoy muy lejos.
Viajando bajo la luz de la luna y la oscuridad de aguaceros como el de hoy, soñando con volver para poder empezar a pensar en como sera el próximo trayecto de la penúltima aventura.
Siento que estoy llegando a casa pero me siento muy lejos. Me siento libre pero me falta el tiempo , solo existo cuando llego a casa y veo a los míos. Todo lo demás es un largo viaje de camino a ninguna parte, a veces es todo tan extraño.
Hoy el viento también sopla fuerte en este atasco inmundo  y la lluvia esta muy fría, es como si la nieve viniera en mi búsqueda.
Parece que estoy llegando pero me siento muy lejos , a millones de años luz.
Mientras, en este momento donde el tiempo se ha detenido. Oigo las voces de mi familia muy cerca de mi pero no puedo dejar de pensar en que aun veré muchos extraños detrás del vidrio frío de la noche. A millones de años luz de mi sitio.
De pronto en la carretera hay alguien tirado en medio del cemento, esta muerto, tiene un plástico encima de su cuerpo, la lluvia hace dibujos y canalillos con su sangre, de la nada salen dos personas recién salidas del infierno lo cogen de las piernas y las manos, lo balancean un poco y lo tiran dentro de una especie de furgón mortuorio como si fuera un saco, nadie esta alterado no parece algo importante. Me estoy volviendo insensible, cuando me doy cuenta ya he olvidado el suceso.
Vuelvo a mi paranoia y acabo pensando en que….
Mañana no se donde estaré. Y se que el mundo no va a cambiar para mi.
En este destierro hace tiempo que olvidé el olor de la hierba cortada pero aun recuerdo como se hundió mi pie en la arena la ultima vez mi playa favorita. Con un poco de suerte todo volverá a su sitio.
Hoy estoy aquí, pero esta noche partiré de nuevo.

2 Comentarios

  1. Adela Mora Vila 29 abril, 2016 at 12:10

    Súper interesante… me encantan

    1. admin - Site Author 5 septiembre, 2016 at 12:11

      Gracias Adela, un abrazo fuerte.

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