No me gustan los cumpleaños y ahora que se acerca el mío, me acuerdo de uno que aunque quisiera no podría olvidar.
Aquel día estaba alojado con un gran amigo de batallas, en el Hilton de Budapest.
Fue un día extraño, habían robado todas las habitaciones de la séptima planta menos la nuestra.
Nos explicaron que fue una banda que estaba compinchada con algunos trabajadores a los que se estaba investigando.
En el hotel había un gran revuelo y yo no tenía ganas de salir.
Sobre las diez de la noche, mi amigo me llamo para cenar, yo le dije que no.
El volvió a insistir hasta que me convenció.
Cuando bajé y salí del ascensor, en medio del hall del hotel había un pianista con un inmenso piano de cola negro tocando ” As tears go by” de los Stones.
El piano no estaba allí cuando subí a mi habitación y la canción era una de mis favoritas.
Miré al fondo de la barra y allí estaba mi amigo del alma, levantando una copa, mirándome y sonriendo. 
Era su regalo de cumpleaños, mi cumpleaños.

El pianista me hizo un guiño para que me acercara y le acompañará cantando la canción.
Ese momento fue muy emotivo para mi, ya que nadie en el hotel excepto mi amigo, el pianista y yo, sabían lo que estaba pasando.
El pianista en un mal inglés me pidió que escribiera algo sobre ese momento y yo en un peor inglés le dije que lo intentaría.
Ese papel lo tenía por ahí guardado y en él había escrito estas cuatro líneas:

No importa lo que el futuro nos depare.
Y aunque el tiempo pase.
Los sueños, el amor y la luz de la luna nunca pasarán de moda. 
¡¡¡¡No lo olvides!!!!


Los corazones seguirán llenándose de amor, de pasiones y de penas, día tras día, año tras año y siglo tras siglo.
Al final siempre es la misma vieja historia, la lucha por el amor, el desamor y por nuestros sueños.
La melodía de nuestras emociones al compás de nuestro corazón.
Seamos generosos con los amantes, los poetas y los soñadores porque de ellos salen esas historias que hacen que el tiempo y la vida pasen amablemente.
Como el agua pasa por las palas de ese viejo molino incansable.

No importa lo que el futuro traiga.
Siempre estaremos apegados a esas frases llenas de amor y de sueños, en donde la luz de nuestra luna interior nos mostrará ese labrado camino por el que morimos por pasar.

Y aunque el tiempo no espera a nadie, que no te importe lo que el futuro te proponga.
Anda y camina sin mirar atrás, no dejes que nadie te cuente lo que va a pasar.
Ven como tu eres, ven con tu luz, ven con tu esencia, ven en tu nombre.

Mi amigo, el pianista y yo aquella noche nos emborrachamos y la vida siguió su curso.

 

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